La discusión por el término concejal o concejala, llegó al reciento en la primera reunión del año ante la presentación de un proyecto de Ordenanza propuesto por La Libertad Avanza. La concejala Sabrina Morales se quejó de la “distorsión del término” y afirmó que se trata de una micro batalla cultural. Desde el kirchnerismo le salieron a contestar con gran altura, mostrando una grata revelación en la figura de Josefina Bolis, de Unión por La Patria, quien invitó a su par a elegir “el pronombre con que quiere ser identificada”.
La referente de La Libertad Avanza, del espacio de Sebastián Pareja, y por ende perteneciente a la corriente de Karina Milei, Sabrina Morales hizo su debut en el Concejo local con la presentación de un proyecto para que se establezca “la libertad de elección de género en la designación en la documentación oficial, sellos, diplomas y otros de quienes desempeñen cargos públicos en el Concejo”.
Tanto la edil, como su par, Soledad Pedernera, decidieron tapar el cartel que las reconocía como concejala y dejar su denominación como concejal. Durante un descargo, enteramente leído por Morales, apenas se corrió un tres por ciento de lo escrito para mencionar que “esta ordenanza persigue un proyecto muy simple y es recordarle al estado municipal que no está dentro de sus facultades imponernos cómo hablar ni mucho menos cómo deben ser nombrados los miembros de este cuerpo”.
La debutante atacó al kirchnerismo y habló de “disciplinamiento”, “persecusión” y elementos de control que “hasta el día de hoy persisten” en clara alusión al cartel de concejala que decidieron tapar. Sobre esta situación definió que “el estado municipal está para darle respuestas a sus ciudadanos, no para hacer militancia lingüística”.
Al respecto, la que levantó la mano y contestó, sin leer, fue la edil kirchnerista, Josefina Bolis, quien pidió la palabra y definió que “en principio para apoyar la moción de la “concejala”, para que haya un registro oficial en torno a la auto precepción del género. Me parece que ese reconocimiento institucional al género percibido y, en todos sus inflexiones, no solamente en no binario, no solamente en forma binario de masculino y femenino, es algo que como institución acordar”.
Adelantó que “ya está consagrado, en principio, en la Ley de Identidad de Género, y después en el Registro Nacional de las Personas. En Argentina, desde 2021 se ha consagrado el derecho de auto percibirse y también que haya un lenguaje inclusivo especialmente en aquellos cargos que refieren a títulos”.
Poniendo álgido su relato, tomando los dichos de Morales sobre la lucha cultural, Josefina Bolis abundó que “es importante darles la inflexión de género, porque eso también visibiliza identidades que han sido históricamente, por esta batalla cultural que se da constantemente en la sociedad, silenciadas y negadas”.
“Cuando estas identidades, no solamente el femenino, sino también todas las identidades no binarias son negadas, también son negadas sus problemáticas, sus demandas, como hacía referencia la concejal, si así desea ser nombrada” subrayó y disparó que “se deje constancia en actas por qué pronombre quiere ser nombrada, si el masculino o el femenino, o el Le, o la X, si eso hace que se sienta en su género auto percibido”.
“La Real Academia Española si acepta desde el 2009 la inflexión de la A, incluso para visibilizar aquello que ha sido históricamente negado en la nueva gramática para la lengua española, y no solo que la incluya, sino que también la promueve. Privilegian la denominación de aquello que ha sido, por mucho tiempo, oculto y las diversas formas de vivir el genérico” cerró Bolis.