No todo está perdido en 21 y 77: Vecinos trabajan por mantener el espacio verde

 

En Altos de San Lorenzo un grupo de vecinos trabajan en mantener un espacio verde. La zona fue expuesta por la desaprensión de un barrio que tira la basura en estos lugares y que el Municipio no sanciona.

   Hace tres años, el predio de 77 y 21 era un basural a cielo abierto. Entre residuos, pastos altos y abandono, pocos imaginaban que ese espacio ubicado junto al arroyo Maldonado terminaría convertido en un punto de encuentro para el barrio. Hoy, en ese mismo lugar, hay árboles, juegos recuperados, murales y chicos que participan de las actividades para cuidar el lugar.

   La transformación comenzó casi de casualidad con una huerta comunitaria. “Arrancamos limpiando de a poco y se fueron acercando los vecinos”, recordó Emiliana Gallo, una de las impulsoras de “La quinta del Campito”, nombre que recupera la histórica denominación que tenía el predio en la zona.

   La huerta fue el primer paso, aunque el proyecto tuvo que modificarse cuando desde el Municipio les informaron que no podía mantenerse en un espacio público. Entonces decidieron continuar con otra idea: forestar el lugar y recuperarlo entre todos.

   Así comenzaron a llegar árboles donados por organizaciones, instituciones y personas del barrio. Algunas de las primeras especies fueron entregadas por “Allpa Warmi”, un colectivo de mujeres de Berazategui dedicado a la reproducción de plantas. Después se sumaron ejemplares provenientes de programas provinciales desde el Ministerio de Desarrollo Agrario y jornadas de plantación junto a escuelas de la zona. Actualmente el espacio cuenta con 62 árboles y la próxima semana plantarán otros 30.

   Con el paso del tiempo, también comenzaron a participar chicos y chicas desde los 3 años hasta adolescentes de 17 del barrio. Así, con mucho esfuerzo y dedicación, a través del programa provincial “Decisión Niñez 2025”, lograron financiamiento para mejorar el espacio. Inicialmente buscaban instalar una tirolesa, pero el proyecto no pudo concretarse por cuestiones de seguridad y finalmente decidieron utilizar el dinero para arreglar hamacas, comprar herramientas y avanzar con murales colectivos.

   En uno de esos interviene el artista platense “Luxor” junto con la comunidad barrial. Refleja el crecimiento del espacio a través de la forestación. “Desde plantar una semilla hasta ver cómo crece con los años”, explicó Gallo.

   Además del presente, el proyecto también busca recuperar la memoria de Altos de San Lorenzo. La artista plástica Adriana Clarisa Caremoli trabaja en un mural escultórico cerámico - en 77 y 21 - que repasará distintos hitos históricos del barrio desde 1910 hasta la actualidad. Allí aparecerán referencias al Ferrocarril Provincial, las viviendas del Fonavi, el bombardeo de ´55 y más de 9 vecinos desaparecidos durante la última dictadura. “La última placa va a ser la de la placita y la van a hacer los niños”, contó Caremoli.

   Mientras, en “La quinta del Campito”, el trabajo unido continúa. Entre mates, palas y pinceles, el espacio que durante años fue un terreno abandonado hoy se transformó en una plaza construida por el propio barrio. Nota Diario El Día.

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