Robo a una jubilada en Barrio Jardín

Una jubilada de Barrio Jardín fue el blanco de al menos tres delincuentes que entraron a su vivienda de 85 bis y 120 y la amenazaron con cortarle los dedos de la mano.

Al menos tres hombres sorprendieron a la empleada doméstica de una casa en Barrio Jardín mientras barría la vereda, le apuntaron con un arma y la obligaron a ingresar a la casa, adonde amenazaron y golpearon en la cara a la dueña, una jubilada de 76 años; y hasta la amenazaron con cortarle un dedo para quitarle todo su dinero.

Todo sucedió en la mañana del último lunes y los delincuentes no escatimaron violencia, pese a que sus víctimas nunca se resistieron. "Desde el principio fueron muy violentos. A la señora que me ayuda la empujaron y la obligaron a meterse en la casa. Una vez que entraron ya no quedaba nada más por hacer. Recuerdo que eran por lo menos tres muchachos, pero no les vi la cara porque inmediatamente me obligaron a bajar la cabeza.

Además, llevaban pasamontañas y viseras. Ahora estoy contenida por mi familia, que además me está ayudando a ordenar todo el desastre que me dejaron", contó la mujer, tras el dramático robo.

Según informó la policía, los ladrones comenzaron a exigirle a la víctima que les dijera dónde tenía guardados "dólares" y mientras unos la amenazaban para someterla, otros revolvían la casa en busca de objetos o dinero en efectivo para llevarse.

La propia víctima reveló que el momento de mayor tensión se vivió cuando uno de los asaltantes tomó su mano y amenazó con cortarle uno de los dedos, simulando incluso que iba a hacerlo. "Le apoyaban la parte no filosa de la hoja en una de sus falanges y realizaban el movimiento de corte", reveló uno de los investigadores en diálogo con el diario El Día.

Tras robarle unos 28 mil pesos y una suma en dólares cuya cantidad no trascendió, los sujetos se dieron a la fuga a bordo de un auto blanco con vidrios polarizados, que fue identificado gracias a cámaras de seguridad de la zona, en 85 bis y 120.

Aunque rápidamente se montó un operativo de rastrillaje, los agentes no lograron dar con los culpables y hasta el momento todavía se desconoce su paradero. "Es la primera vez que me pasa. Y pese al mal momento, no me pienso ir del barrio. Estoy acá desde hace 50 años. Además, en todos lados está así", cerró la víctima, todavía angustiada por lo sucedido pero resignada a la inseguridad que azota a la ciudad. Fuente EL Día

Comentarios