Mary llamó a la empresa para solucionar una pérdida en la vereda de su casa. Tras sus incesantes reclamos, operarios llegaron hasta su domicilio en 81 entre 8 bis y 9, frente al colegio Santa María de los Ángeles abriendo un enorme pozo y, tras solucionar su parte se retiraron del lugar.
En la puerta del domicilio quedó un pozo rectangular como si fuera una tumba, privando el ingreso y egreso del garaje y a los costados varios montículos de tierra que se vienen esparciendo por el barrio.
“Hace tres días una señora, en el cordón de la casa lindera, se resbaló y se cayó” dijo Mary con preocupación.
La mujer, llamó incesantemente a ABSA en los últimos días para pedir que vengan a terminar la obra y también apeló que llamó a la Delegación Comunal de 7 y 82, para que manden persona para levantar la tierra que corre por el cordón y así evitar accidentes, sin logro alguno.
Al respecto, opinó que “desde 7 y 82, me dijeron que va a mandar a alguien a levantar, aunque sea lo del cordón y todavía no hay novedades” y dijo que “tengo salida del auto y un familiar internado por el cual necesito despejar”.
“El barro se extendió hasta la mitad de calle, hacia los costados, la vecina unos de los días que yo no estaba, había barro, dice que una mujer se resbaló y se cayó, esto es un peligro” reiteró.
“ABSA tardan 6 meses con suerte para hacer el arreglo y después la des prolijidad que dejan en la obra que hicieron” ironizó.
“Para arreglar una pérdida que se inició el 5 de enero donde hice el primer reclamo luego se hicieron dos perdidas más en la vereda. Les dije donde inició para que no rompan tanto no empezaron desde la tercera pérdida o sea un pozo inmenso hicieron. Y el arreglo por lo que yo veo lo hicieron donde inició que era cerca del poste” contó.
Sobre los trabajos en la puerta de su casa, Mary exteriorizó que “el jueves pasado hicieron el trabajo cuando se fueron yo no estaba en mi domicilio, pero ya el viernes no vinieron” y resaltó que “el arreglo está, pero yo no sé por qué no taparon el pozo y eso que le dije por favor chicos dejen, aunque sea arriba de la vereda o en el costado el barro que está sobre el cordón porque se va a hacer un desastre, sí señora me dice, quédese tranquila, ahí está todo desparramado”.
La mujer, para finalizar, se preguntó si “supuestamente ahora tienen que venir los que harían la vereda, pero lo que no sé por qué no taparon el pozo” y cerró que “como en todos lugares eran seis personas dos trabajaban y cuatro miraban y tomaban mate”.