Alumnos de la Escuela Secundaria 66 se quejan por las condiciones que deben asistir a clases por la falta de puertas y ventanas en un aula de quinto año. Afirman que llevan meses de reclamos a las autoridades y que deben cursar prácticamente “emponchados”.
El establecimiento ubicado en 68 y 116, los alumnos afirman que desde septiembre del año pasado que cursan clases sin puertas y con faltantes en las ventanas.
Con la llegada del frío, ir a estudiar se ha convertido en “una tortura” y, pese a los reclamos, los estudiantes afirman que no hubo novedades al respecto. “Las estufas están prendidas, pero al no tener puertas es lo mismo que la nada” graficó un estudiante.
Esta traumática situación, según los alumnos, provocaron una amplia deserción de sus compañeros que alegan pasar mucho frio en el aula. Al respecto, sentenciaron que “de parte de los directivos nos aconsejan ir abrigados y nos permiten que llevemos frazadas mientras se espera una solución de parte del Consejo Escolar”.
Sobre la situación en otras aulas, opinaron que “en otras aulas hay puertas con plásticos o directamente sin vidrios, lo mismo que las ventanas”. Una muestra de lo que allí ocurre, producto a acciones que también van de la mano del vandalismo escolar que hoy pagan justos por pecadores, “la única habitación que tienen puertas y ventanas sanas, es la sala de profesores”.
Las roturas alcanzaron también a los baños del secundario en donde no hay privación, de allí expusieron que “tanto los baños como de hombres y mujeres tienen las puertas con plásticos, es elocuente que se ve todo para adentro”.
El secundario del barrio El Mondongo está ubicado en medio de la Escuela N°45, Dardo Rocha, conocida por haber cursado el doctor René Favaloro y el Jardín N°925.
Para cerrar, los alumnos contaron que comparten bancos en grupos de a tres para compartir las frazadas con las que se tapan porque “realmente nos cagamos de frío” cerraron.