Estrella del tenis se hizo del lobo por su novia platense y de Villa Elvira

   Mientras el nombre de Jakub Mensik se instala entre los protagonistas de Roland Garros, una argentina también comenzó a despertar curiosidad entre los fanáticos del tenis. Se trata de Josefina Catino Usabarrena, una joven oriunda de La Plata que mantiene una relación con el tenista desde hace más de un año y medio y que se convirtió en una presencia habitual en cada uno de sus grandes desafíos deportivos.

   La historia de Josefina está lejos del circuito profesional. Hace cuatro años decidió dejar Argentina para comenzar una nueva etapa en Europa. Primero se instaló en Dublín y luego se mudó a Valencia, donde actualmente cursa la carrera de Gestión Turística y de Ocio. Sin embargo, fue en esa ciudad española donde encontró algo más que una oportunidad académica: conoció al hombre que hoy es una de las grandes sensaciones del tenis mundial.

   La historia comenzó cuando Josefina trabajaba como camarera en un restaurante italiano de Valencia. Durante una de sus últimas jornadas laborales le asignaron una mesa ocupada por integrantes del equipo de República Checa que se encontraban en la ciudad por la Copa Davis.

Entre ellos estaba Mensik, aunque ella desconocía completamente quién era. Según contó tiempo después, nunca había tenido relación con el tenis y ni siquiera sabía que el joven checo era jugador profesional. Aquella conversación inicial, que comenzó como una simple interacción entre clienta y moza, terminó generando una conexión inesperada.

Antes de que el grupo abandonara el restaurante, Josefina decidió dar el primer paso y pedirle su cuenta de Instagram. A partir de ese momento comenzaron a intercambiar mensajes y construyeron una relación a distancia que con el tiempo se transformó en un noviazgo formal.

A comienzos de 2025 la pareja oficializó públicamente la relación y desde entonces comparte imágenes de sus viajes y experiencias alrededor del mundo. En sus redes sociales aparecen postales de destinos como Nueva York, las Maldivas, Grecia y también de Prostejov, ciudad natal del tenista.

Mientras Mensik avanza en el torneo más importante de su carrera y sueña con alcanzar la final de Roland Garros, Josefina lo acompaña de cerca en cada paso. Lo que comenzó como una casualidad en un restaurante terminó convirtiéndose en una historia de amor que hoy crece al mismo ritmo que la carrera de una de las grandes promesas del tenis internacional. Fuente TN

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