La desazón y la incertidumbre de lo que vendrá es la experiencia que viven por temporada aquellos vecinos que llevan años pidiendo por la poda de enormes ejemplares en puerta de su domicilio.
Los pedidos de poda son incesantes año a año en NVE por parte de vecinos que piden a gritos el paso del camión por sus domicilios. El Barrio de Salud de 7 entre 83 a 85, es una constante de pedidos. Algo similar en la avenida 80 en el trayecto de 6 a 117, al menos.
Otra demanda de antaño son los ejemplares que en calles que van desde 3 a 12 de 72 a 80, de donde provienen muchas quejas por árboles en altura y raíces que rompen las casas.
En la zona de Tricolores y Montoro, los enormes eucaliptus se han convertido en un dolor de cabeza. A todo esto, se le suman casos puntuales, como mostró Alejandro, días atrás, en 86 entre 117 y 118 de Barrio Jardín.
A él es le sumó Nora de 12 y 86, quien dijo que “estamos igual, yo hace 10 años que pido la poda de 3 sauces y una mora de 36 años que están muy altos, enredados en los cables y con el viento del último tiempo cayeron grandes troncos sobre la calle y la vereda”.
Mónica de 88 entre 12 y 13, vienen exclamando que la atiendan hace tres años en referencia a un añoso árbol que está podrido a la mitad y con problemas de desplome.
A todo esto, se le suma el pedido de frentistas que, en caso de poda, los trabajos se realicen a conciencia sin mutilar a los árboles, labor que debería hacer personal competente.