Nota de Opinión:
Buscando proteger y ampliar el arbolado platense, el Municipio de La Plata realizó un plan de Forestación y Mejoramiento del Paisaje que, pese a tener buenas intenciones, no se prolongó en el tiempo con el cuidado de los ejemplares, salvo excepciones, lo cual provocó una pérdida importante de dinero y no rindió los frutos esperados.
Desde el vamos, los lugares elegidos para la Ejecución del Plan de Forestación y Mejoramiento del Paisaje (2024-2025), que incluyó la plantación de 3.000 árboles, priorizando especies nativas (lapachos, jacarandás, tipas), en el caso de la Circunvalación no fueron los más óptimos, valiendo en recordar que fueron colocados más de 20 ejemplares en medio de una cancha de fútbol, de arco a arco, que duraron menos de una semana.
La búsqueda en mejorar “la biodiversidad y los espacios verdes, especialmente en avenidas, diagonales y el parque lineal de Circunvalación” como se informó en su momento, le faltó un detalle importante y se trató de la preservación de las plantaciones.
Por un lado, muchos de los ejemplares fueron robados o quitados por personas que se desconocen y por otro, se pueden observar ejemplares de lapachos, jacarandás, ibirá-pytá, tipas, pezuña de vaca y aguaribay, doblados o tirados sin tutores ni cuidados.
Es más, se desconoce si desde la secretaría de Espacios Públicos de la comuna y desde la dirección de Espacios Verdes, se diseñaron tareas de este tipo y un prolongado mantenimiento que va desde la conservación y cuidados con plaguicidas.
Por su parte, la llegada del calor y las sequias de varios días, provocaron que muchos de estos ejemplares se secaran, dejando en evidencia que por lado no hubo un plan de mantenimiento, solamente se corta el pasto, y por otro mostraron la falta de empatía de los vecinos en cuidarlos.
Resulta de suma importancia, cuando se nombran funcionarios en distintas áreas, que deban conocer o estar empapados en la situación. En este caso puntual, no solamente es enterrar una planta porque este solamente sería el comienzo, sino que hay que velar por sus cuidados que van desde el riego, mantenimiento, podas, etc., por lo que resultaría mucho más importante compartir estas cuestiones con escuelas, instituciones, clubes o vecinos responsables que quieran ser tutores del arbolado.