Actualmente, el Barrio Aeropuerto en La Plata atraviesa una situación incómoda respecto a la seguridad debido a los robos perpetrado por delincuentes tanto en la vía público o en viviendas de la zona.
De acuerdo a los dichos vertidos por vecinos, la situación se ha vuelto complicada por el accionar de motochorros, delincuentes que entran a las viviendas y por aquellos que atacan a personas que esperan el colectivo o salen a trabajar.
En enero de este año, más precisamente el día 28, un vecino fue asaltado en la intersección de 7 y 618 mientras regresaba de trabajar y otro hecho similar se vivió el 2 de febrero. El martes, una mujer que esperaba el colectivo fue arrastrada por un sujeto que la arrastró varios metros intentando robarle la mochila.
Se han reportado casos de delincuentes que irrumpen en domicilios a plena luz del día tras romper las entradas. Muy cerca de allí, en Villa Alba, a un trabajador le entraron en su vivienda y le robaron más de tres millones de pesos y un vehículo.
Sumado a todo esto, las fiestas que se realizan los fines de semana de manera no autorizada por la comuna han terminado en escándalos de golpes, piedras y hasta hubo detonaciones de armas de fuego, según versiones brindadas por frentistas.
Cabe consigna que la policía realizó varios operativos en la zona desmembrando organizaciones delictiva dedicas a atracos y robos de motos en la región, aunque no han sido lo suficientemente efectivos para reducir los delitos. Estos van de la mano de la difícil situación económica que se viven en estos tiempos y golpean a los barrios más marginales de la ciudad.
Los vecinos de la zona han llevado sus reclamos ante las autoridades del Destacamento Aeropuerto para exigir más patrullajes en los horarios de egreso e ingresos laborales y de entrada y salida de escolares.
Respecto a cómo se vienen manejando los vecinos, notaron a este medio que las actividades se hacen en horario donde el sol es testigo y que cuando llega la noche la presencia de personas en la calle se ha reducido. Algo similar ocurre con comercios que tardan en su apertura y que bajan su persiana cuando oscurece.
Para finalizar, frentistas notaron la presencia de un auto quemado, sería un auto robado, en la intersección de 4 y 613 que lleva tres meses alojado en esa intersección y piden su erradicación y del basural que se ha formado.